Usos de la soja

Usos de la soja

El cultivo de la soja se adapta con cierta facilidad a condiciones geográficas muy diferentes, característica que ha propiciado que se extienda mundialmente.

A pesar del destacado valor nutricional de la soja, de la multitud de alimentos que se pueden derivar de ella y de los beneficios para la salud que en los últimos tiempos han desvelado diversos estudios científicos, el porcentaje de cosecha de soja destinada a la alimentación humana en buena parte del mundo todavía es inferior al uso como forraje y pienso animal.

Algunos también la han bautizado como “abono verde”, por su capacidad para fijar el nitrógeno y regenerar las tierras agotadas. Pero los usos de la soja no se quedan ahí, su peculiar composición química la convierte en un valioso recurso explotable a nivel industrial. De ella se ha llegado a obtener plástico para la fabricación de accesorios de automóvil, incluso sustratos para hacer adhesivos, tintas para impresión, jabones, desinfectantes, cemento a prueba de agua, revestimientos y otros agentes químicos de usos diversos.

En el ámbito de las ciencias de la vida, las aplicaciones de la soja son casi inacabables, desde la industria cosmética y farmacéutica, hasta la industria agroalimentaria, con la obtención de suplementos nutricionales y otros componentes utilizados en el campo de la tecnología de los alimentos. La extracción de biocombustible es otra aplicación con un valor medioambiental nada menospreciable que esta haba tan polifacética nos ofrece.